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lunes, 5 de septiembre de 2011

Un divertimento al estilo antiguo


Romancillo


Por la vereda baja

la dulce niña

cabello de azabache

piel de vainilla

Por la vereda viene

Quien es mi vida

Manantial de mis bienes

Y mi alegría

Por el sendero llega

Mi alma querida

Quien hasta el mismo infierno

Perseguiría

Camino de la fuente

Por agua iba

En el talle apoyada

Lleva la tina

Llegándose hasta el chorro

Del agua fría

Para saciar su gana

El cuerpo inclina

Y por el gentil rostro

de boca fina

resbala a borbotones

la fresca linfa

Habiéndose saciado

Cual sed traía

Sirviéndose de un lienzo

Sus labios limpia

Tizones que jalonan

Blancas esquirlas

Seda de oro bordada

Los acaricia

Seda por la que un ángel

Sintiera envidia

Oculto a su mirada

De aguamarina

Muy quedo un poco empujo

La celosía

Susurro de los goznes

Cual leve brisa

Alcanza sus oídos

Y me adivina.

Turbado tengo el alma

Por mi osadía

Y en todas mis entrañas

El fuego anida

De súbito sus pasos

Los encamina

Por la senda empedrada

Hacia la villa

Y en llegando muy presto

Cabe la esquina

De su garganta brota

Pura armonía

De sus labios bien oiréis

Lo que diría:

“Caballero Dios os guarde,

muy larga vida

a pedir permiso a vos

me atrevería

si no es contra el oficio

de su hidalguía”

“Di presto qué deseas

hermosa niña

al punto tu demanda

será cumplida”

“A vuesa merced quedo

agradecida

¿Me concede la venia

su señoría

para henchir la tinaja

con agua límpida

que dimana la fuente

de acullá arriba?

que desparrama plata

que da la vida

que surte puro néctar

excelsa linfa.

Permiso te concedo,

llena la tina

del agua de la fuente

que es fresca y limpia.

La plata que refieres

es de mentira

al lado de tu piel

de seda fina

el nectar que mencionas

hiede a pocilga

al lado de tus labios

pura ambrosía

Aliento de tu boca

eso es la linfa

que abrasa cuando roza

'que da la vida'

diciendo estos requiebros

con voz muy tibia

la mano a sus cabellos

tiendo enseguida

y en llegando a su rostro

los acaricia


El junco de su cuerpo

se extremecía

al punto que su faz

enrojecía

tomela entre mis brazos

con cortesía

juntamos nuestros labios

en aquel día

y el resto del relato

ya se imagina

Por la vereda sube

presto hacia arriba

dichoso el caballero

con él traía

a la grupa montada

la dulce niña

cabello de azabache

piel de vainilla.

Rock Roderik




Romance de la Hija del rey de Francia

De Francia partió la niña,
de Francia la bien guarnida,
íbase para París, 
do padre y madre tenía.
Errado lleva el camino,
  errada lleva la guía,
arrimárase a un roble
por esperar compañía.
Vio venir un caballero
que a París lleva la guía.
La niña, desque lo vido,
de esta suerte le decía:
-Si te place, caballero,
 llévesme en tu compañía.
-Pláceme, dijo, señora,
pláceme, dijo, mi vida.
Apeóse del caballo
por hacerle cortesía;
puso la niña en las ancas
y él subiérase en la silla.
En el medio del camino
de amores la requería.
La niña, desque lo oyera, 
díjole con osadía:
-Tate, tate, caballero,
no hagáis tal villanía,
hija soy de un malato 
y de una malatía, 
el hombre que a mi llegase
malato se tornaría.
El caballero, con temor,
palabra no respondía.
A la entrada de París
la niña se sonreía.
-¿De qué vos reís, señora?
¿De qué vos reís, mi vida?
-Ríome del caballero
y de su gran cobardía:
¡tener la niña en el campo
y catarle cortesía!
Caballero, con vergüenza ,
  estas palabras decía:
-Vuelta, vuelta, mi señora, 
que una cosa se me olvida.
La niña, como discreta, 
dijo: -Yo no volvería,
ni persona, aunque volviese,
  en mi cuerpo tocaría:
hija soy del rey de Francia 
y la reina Constantina,
el hombre que a mí llegase 
muy caro le costaría.


Anónimo (siglo XV)


La Dama y el Unicornio. Tapiz siglo XV. Escuela flamenca. Museo nacional de la edad media. París.

martes, 30 de agosto de 2011

Las manos que vuelan

Polansky no pudo encontrar mejor manera de que nadie se moviera de su butaca durante los créditos de su gran obra: 'El pianista' sobre la vida y penurias en el gueto de Varsovia del músico polaco Wladyslaw Szpilman (1911-2000) durante la ocupación nazi. Nos deleita con la interpretación de la celebérrima Gran Polonesa Brillante op. 22 del también polaco Frédéric Chopin (1810-1849).





Roman Polansky (1933-  ). 'The Pianist' (2001) Escena final y créditos. Adrien Brody, Emilia Fox, Thomas Kretschmann, Frank Finlay.

domingo, 28 de agosto de 2011

Lo más profundo

Las más altas cotas de profundidad poética alcanzadas en la lengua castellana, una técnica compositiva divina, unos recursos estéticos sin parangón y una alegoría del misticismo inalcanzable. San Juan de la Cruz (1542-1591). Cántico espiritual (fragmento).




Esposa
Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos,

la noche sosegada
en par de los levantes de la aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.

Nuestro lecho florido,
de cuevas de leones enlazado,
en púrpura tendido,
de paz edificado,
de mil escudos de oro coronado.

 
A zaga de tu huella,
las jóvenes discurren el camino,
al toque de centella,
al adobado vino,
emisiones de bálsamo divino.


En la interior bodega
de mi Amado bebí y, cuando salía
por toda aquesta vega,
ya cosa no sabía,
y el ganado perdí que antes seguía.


Allí me dio su pecho,
allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
y yo le di de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su esposa.


Mi alma se ha empleado,
y todo mi caudal, en su servicio;
ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
que ya solo en amar es mi ejercicio.


Pues ya sin el ejido
de hoy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me he perdido
que andando enamorada,
me hice perdidiza, y fui ganada.


De flores y esmeraldas,
en las frescas mañanas escogidas,
haremos las guirnaldas,
en tu amor florecidas,
y en un cabello mío entretejidas.


En solo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste,
mirástele en mi cuello
y en él preso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste.


Cuando tú me mirabas,
tu gracia en mí tus ojos imprimían;
por eso me adamabas,
y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían.


No quieras despreciarme,
que si color moreno en mí hallaste,
ya bien puedes mirarme,
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mí dejaste.

Cogednos las raposas,
questá ya florecida nuestra viña,
en tanto que de rosas
hacemos una piña,
y no parezca nadie en la montiña.

Detente, cierzo muerto;
ven, austro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto,
y corran sus olores,
y pacerá el Amado entre las flores. 


San Juan de la Cruz.




Fra Angeligo (Guido di Pietro). (1390-1455). La Anunciación, Museo del Prado. Madrid

miércoles, 24 de agosto de 2011

Requiem

A la muerte de un ser querido:




Murió

Murió, ya nada importa,
en la tarde de ayer

En alas de cigüeñas
su aliento…se fue.
De cigüeñas traidoras
que no han de volver.

Cruje la madera seca
de la vida que amé
llena de muerte negra
llena de amarga hiel

Una lágrima, un lamento
¿Por qué? ¿Por quién?

Murió, ya nada existe
aunque nos lo hagan creer.

La linde que desgarra
poder y no poder,
la muerte es la frontera
entre el ser y el no ser.


Rock Roderik.

martes, 23 de agosto de 2011

La quintaesencia del lirismo

Presentamos hoy uno de los fragmentos más intensamente líricos que uno pueda llevarse a los oídos, a disfrutar:

Serguei Rachmaninoff (1873-1943). Concierto para piano nº 2 en Do menor. II Adagio sostenuto. Vladimir Ashkenazy, Concertgebouw orchestra, Bernard Haitink.

(pulsar para escuchar)






Paul Cezanne (1839-1906). Jas de Bouffan, le bassin. L'Hermitage, San Petersburgo

lunes, 22 de agosto de 2011

Siempre la poesía

No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira.
Podrá no haber poetas, pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían,
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila,
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) 

 Nicolas Poussin (1594-1665). El Parnaso (Apolo con las nueve musas). Museo del Prado. Madrid

domingo, 21 de agosto de 2011

Cuando una puerta se cierra otra se abre

Y nadie lo supo expresar mejor que la gran poetisa gallega Rosalía de Castro (1837-1885):

Ya no mana la fuente, se agotó el manantial;
ya el viajero allí nunca va su sed a apagar.

Ya no brota la hierba, ni florece el narciso,
ni en los aires esparcen su fragancia los lirios.

Sólo el cauce arenoso de la seca corriente
le recuerda al sediento el horror de la muerte.

¡Mas no importa! A lo lejos otro arroyo murmura
donde humildes violetas el espacio perfuman.

Y de un sauce el ramaje, al mirarse en las ondas,
tiende en torno del agua su fresquísima sombra.

El sediento viajero que el camino atraviesa,
humedece los labios en la linfa serena
del arroyo que el árbol con sus ramas sombrea,
y dichoso se olvida de la fuente ya seca.

Rosalía de Castro

sábado, 20 de agosto de 2011

Más amor platónico


Escena culminante de la adaptación de 1990 del clásico 'El fantasma de la ópera'. Música de la escena final de Fausto de Gounod. Él sabe que jamás podrá conseguir su amor pero cuando ella con una dulzura infinita canta 'Oui c'est toi, je t'aime' Él no puede resistirse y toma la voz cantante suplantando al tenor de la escena para terminar el terceto ante la estupefacción de artistas y audiencia. Obsérvese la breve aparición de Burt Lancaster en un plano.

The Phantom of the opera (1990)
Dir: Tony Richardson
Teri Polo, Charles Dance, Burt Lancaster


Pseudo soneto con un guiño a Góngora


El verdadero amor siempre ha sido platónico.

                                  El Amor

En tanto que mi mano no acaricie tu cabello, ébano negro, suavemente;

en tanto que tu voz, dulce murmullo, no resuene en mis oídos susurrante;

en tanto que mis ojos no dibujen tu figura, firme junco, ausente;

en tanto que tu aroma, embriagadora brisa, no se asome a mi nariz, fragante…



En tanto que mi alma evoque tu recuerdo, recurrente;

en tanto que tu imagen merodee por mi cabeza errante;

en tanto que mi sueño duerma en ti constantemente;

en tanto que Platón me siga regalando este disfrute, fascinante;



¡Quién precisa con ansia vehemente

físico ardor, pasión intranscendente,

dulce presencia, hecho irrelevante!



Brotando como están, continuamente

reos de mi mente en cada instante,

ébano, junco, brisa, murmullo. Eternamente.

Rock Roderik 



Góngora y el Carpe Diem:


Soneto

Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello.
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:
goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada. 

Luis de Góngora y Argote


Descanso espiritual

Podríamos hablar de la polifonía del renacimiento, de las hermosas progresiones armónicas, del protagonismo cambiante de las voces, del incipiente contrapunto, o de mil cosas más, pero sobran las palabras: Pura belleza:


William Byrd (1543-1623). Ave verum.
Coro mixto a 4 partes.The Tallis Scholars. Peter Phillips.

(pulsar para escuchar)




































 



Peter Paul Rubens (1577-1640). El descendimiento de la cruz. Catedral de Amberes

Vivamos


Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!

¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!
 Pablo Neruda 

Comienza la aventura

Pretende ser este, un escaparate de poesía y de música, una ventana a lo más elevado de la mente humana, capaz de lo más bello y sublime así como de lo más miserable y ruin, huyamos de esto último y deleitémonos con aquello, con la esencia de la creación.


Rock Roderik