El verdadero amor siempre ha sido platónico.
El Amor
En tanto que mi mano no acaricie tu cabello, ébano negro, suavemente;
en tanto que tu voz, dulce murmullo, no resuene en mis oídos susurrante;
en tanto que mis ojos no dibujen tu figura, firme junco, ausente;
en tanto que tu aroma, embriagadora brisa, no se asome a mi nariz, fragante…
En tanto que mi alma evoque tu recuerdo, recurrente;
en tanto que tu imagen merodee por mi cabeza errante;
en tanto que mi sueño duerma en ti constantemente;
en tanto que Platón me siga regalando este disfrute, fascinante;
¡Quién precisa con ansia vehemente
físico ardor, pasión intranscendente,
dulce presencia, hecho irrelevante!
Brotando como están, continuamente
reos de mi mente en cada instante,
ébano, junco, brisa, murmullo. Eternamente.
Rock Roderik
Góngora y el Carpe Diem:
Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;
mientras a cada labio, por cogello.
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:
goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
Luis de Góngora y Argote
No hay comentarios:
Publicar un comentario